
LUDMILA MERCERÓN
Ludmila Mercerón, originaria de Santiago de Cuba, es profesora, cantante y compositora musical. Forma parte de una familia de prestigiosos músicos cubanos. Es ciudadana de Zaragoza, en la que ha participado de multitud de proyectos musicales así como en espectáculos relacionados con el teatro, el cine y la televisión. Es Vicepresidenta de la Asociación Clave y Bongó que promueve la labor de artistas cubanos.
CD Ludmila Mercerón & Salsa de Reyes 5-5
En directo desde LAS ARMAS (Zaragoza)
(®RMM PRODUCTIONS 2019)


Dos nominaciones en los premios IMA’s (INDEPENDENT MUSIC AWARDS New York 2020) mejor video musical largo y mejor director de video musical largo
Premio IMA´s Best Overall Long Form Video (MEJOR VIDEO MUSICAL FORMATO LARGO) Realizador : Manuel Mira / Director : Ronald Mente Miyares



Ludmila Mercerón & Salsa de Reyes
A Santiago – Latin Song
( MEJOR CANCION LATINA )
Compositora : Ludmila Mercerón Trenard Arreglos : Robin Reyes Torres
Premios IMA'S 2020

EP La pastelera del Tivolí (®RMM PRODUCTIONS 2018)

Premio mejor produccion a Ronald Menté Miyares y Richi Martinez


Dos nominaciones en los premios IMA’s (INDEPENDENT MUSIC AWARDS New York 2019) mejor producción y mejor EP
No hay perdón (videoclip, ®RMM PRODUCTIONS 2018)
Ganador del premio VOX POP (INDEPENDENT MUSIC AWARDS New York 2019) Social Action

CD Dejala correr (®RMM PRODUCTIONS 2016)
Candidatos a las nominaciones a los Grammy Latinos en las categorías de mejor producción, mejor álbum del año.
SOMOS RMM PRODUCTIONS
CD Más que un sentimiento (autoproducción, 2010)
CD Maferefun Ochun (autoproducción, 2006)
Artista incluida en el catálogo
Red Aragonesa de Espacios Escénicos (RAEE)
https://raee.aragon.es/espectaculo/2024/ludmila-merceron-donde-fueres-haz-lo-que-vieres/
Gigmit
AMOR E IMPREVISTOS de Ludmila Mercerón Trenard

Ludmila Mercerón Trenard es una artista cubana que reside en España desde 1991. Ha desarrollado su vida profesional como cantante, pianista, compositora y pedagoga. Mientras que en sus espectáculos hilvana historias con las vidas y la creación de compositoras cubanas, en 2022, a raíz del deterioro de su visión, tomó conciencia de sus limitaciones y decidió escribir esta novela, casi a contrarreloj, como si fuera imprescindible. En ella, el amor es el fin de todas las aspiraciones de la protagonista, una mujer que desea ser amada, crecer amando, educar con amor, soñar y evolucionar con la pasión vital de compartirse, entregarse y vibrar por amar a un hombre que considere bueno, que —según sus apreciaciones— sea normal, diáfano y viril. Y que descubre su evolución como mujer en un mundo machista donde los miedos y debilidades afloran y tronchan el curso de sus planes. Esa mujer desea amar sin contratiempos, con respeto y tolerancia. Finalmente, Ludmila Mercerón aspira a que el lector se identifique con otro personaje que, a lo largo de la historia, ayuda a la protagonista a reconocer sus errores y a apreciar que va alcanzando la madurez, aunque haya sido a costa de mucho sufrimiento. ¿Al final vale la pena insistir y amar? ¿Creer que puede ser posible compartir su vida? ¿El miedo desaparece? ¿El amor es un sueño? Amor e imprevistos es un deseo que se presenta elocuente y pasional.
AMOR E IMPREVISTOS: RETRATO DE MUJER DESDE LAS LETRAS
Por Enmanuel Castells Carrión.
AMOR E IMPREVISTOS es un libro que se inscribe en ese tipo de literatura que algunos críticos llaman novela de vida o novela de corte autobiográfico. Por lo general, casi todas las personas pensamos que nuestras vidas es una novela, una especie de película; casi nadie escapa a una historia que nos ha marcado y sentimos que puede ser contada, pero en el caso de Ludmila, una persona suficientemente conocida como cantante, músico y compositora, su libro es una verdadera caja de sorpresas. Para mi asombro, abordé su lectura creyendo que encontraría detalles pormenorizados de toda su trayectoria artística, creí iba a encontrar una larga lista de intelectuales y artistas españoles con los que ella ha tenido importantes intercambios y muy determinantes, al punto de cosechar en su palmarés, condecoraciones y reconocimientos de cátedras universitarias. Creí sería un libro que, desde la humildad, exaltaría el ego de quien se sabe dotada para las artes.
Pero no… Si bien hay pinceladas de estos temas, lo interesante, atractivo, seductor y deslumbrante que tiene este libro es encontrarnos un retrato desnudo de una Ludmila Mujer, un ser descarnado, visceral, sensible, exponiendo con una increíble sagacidad narrativa y con dolor removido por los recuerdos, esos incómodos laberintos en los que se ha visto involucrada en nombre del amor, creyendo en el amor, buscando el amor en todo tipo de cosa y en todas sus formas expresivas posibles, desde una puesta de sol hasta un detalle vía Messenger que incluía los acordes de Memory en la voz insuperable de Barbra Streisand. Pero es, sobre todo y aunque suene a cliché, el libro que marca la ruta de Ludmila intentando a toda costa encontrar en un hombre real, el llamado amor de su vida.
Así arranca este libro, en esa consagración desde sus años mozos, en su despertar ante el mundo que parecía pintársele por un lado maravilloso y por otro lado muy cruel. Por un carril, sus talentos para las artes le iban dando satisfacciones y logros, éxitos constantemente in crescendo; sin embargo, como Mujer y ser humano sensible, espiritual y filosófica, percibía que, en el campo marital, en el amor de pareja, en esa zona fuera de las partituras, el ritmo de los tambores y las luces de los teatros, siempre quedaba una mujer sola, resquebrajada e incompleta de felicidad; la misma mujer que desde el escenario, llenaba de alegría a un inmenso auditorio.
Dicho así, parece fácil expresarlo; pero hay que estar en la piel y el alma de alguien que desde joven dejó atrás terruño y vida profesional, se separó de seres imprescindibles a su espíritu vivo como su abuela La China – un ser importantísimo en la vida de Ludmila y a quien ella le dedica el primer capítulo de su novela. Su padre, sus amigos, su Santiago natal, tierra del más auténtico son cubano en el que ella brilla con luz propia porque lo trae en las venas, herencia de su abuelo, un clásico de la trova tradicional cubana, el señor Don Mariano Mercerón que en gloria esté. Entonces… ¿con cuántas meditaciones, soledades, angustias, miedos contenidos, vejaciones, inseguridades y anhelos reprimidos debía sobrevivir el día a día? ¿Con cuántas incertidumbres la noche se tragaba el espíritu floreciente de esta buena cubana?
AMOR E IMPREVISTOS es un libro que narra estas vicisitudes con palabras hondas y zonas de verdadera conmoción sentimental; pero no es eso solo su mayor virtud. No es un libro para llorar ni de exagerado dramatismo. He quedado fascinado de su calidad narrativa, escrito con el rigor que incluye todas las exigencias del género. Aquí hay un retrato de una cubana de pies a cabeza, caracterizada con expresiones típicas de nuestra tierra sin la necesidad de incluir para identificarse, el archi famoso ¿Qué bolá, asere? Es un lenguaje cuidadoso e ilustrativo que contiene a ratos, zonas de nuestro humor natural y espontaneo, que se nos brota a granel por los poros y que ella lo logra con un maravilloso y fino desparpajo.
Pudiera decir muchos atributos que posee esta novela como las soluciones literarias que la autora utiliza para desarrollar sus soliloquios internos, eso que algunos llaman la voz de la conciencia o la voz interior, cuando frente al espejo o ante situaciones límites y sorprendentes, conversa consigo misma y analiza a la velocidad de un rayo, la mala suerte echada o el decisivo momento que pone fin a una larga y maliciente relación tóxica. Pero para terminar y felicitar de paso a la editorial Círculo Rojo por su edición y publicación, quiero destacar algo que me sorprendió en toda la novela. Y es el modo tan visiblemente ético que Ludmila escogió para hablar de esos amores que marcaron su vida. En tiempos en que las redes sociales, la Televisión y la internet son plataformas ávidas para todo tipo de noticias de corte intimista y privada, haciendo viral y mediático cualquier suceso venido a menos; Ludmila escoge la discreción, muestra una actitud digna y decorosa y no degrada la imagen de nadie, por mucho dolor que atravesara. Su libro, repito, no es un mar de lágrimas, es todo lo contrario. Es un campo de luz y esperanza para otras mujeres que han sido y son absorbidas por el carácter machista, egoísta y demoledor de sus parejas. Es un estandarte, una bandera de gloria y altruismo puro a lo que toda mujer debe ceñirse, aferrarse y no cejar en sus empeños en saber que tiene derechos absolutamente humanos y sociales de ser feliz, autónoma, independiente o acompañada, respetada dignamente y sobre todo, glorificada por ese sentimiento que se llama El Amor.
MUCHAS GRACIAS
Zaragoza 22 de abril. 2023
Centro cultural Joaquín Roncal.